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Los Tremos somos un grupo de ciclomontañistas entusiastas y amistosos, activos durante todo el año, nos reunimos cada fin de semana con el unico objetivo de Compartir y Disfrutar un buen momento con los Amigos y la Naturaleza, recorriendo las montañas, cerros y veredas de Guatemala. Te esperamos.


martes, 7 de septiembre de 2010

BUSCANDO LA CASA DEL DIOS DE LA LUNA



La mañana templada despertó a nuestro grupo aventureros antes que el sol iluminara el impresionante paisaje de las tierras altas de Cobán, todos entusiasmados preparando el equipo necesario para una nueva travesía, salieron de distintos hospedajes para reunirse en el punto indicado por los organizadores del evento, de tan ansiada travesía, todos alegrándose de ver caras conocidas y muchas amistades, encendían el ambiente, luego de los saludos, ajustes de último minuto y muchas fotos, se realizo la oración encomendándonos  a nuestro creador. El numeroso grupo de distintos puntos del país salió buscando el reto de llegar Hun Nal Ye.



De las calles tranquilas de la ciudad Imperial, Cobán nos llevaron  hasta una ancha de terracería con un leve ascenso, que al transcurrir del primer kilómetro de recorrido empezamos a darnos cuenta que el terreno seria dificultoso por las piedras sueltas que se encontraban por todo el camino, los más experimentados empezaron a tomar la punta, cada uno a su ritmo, y ya con la idea de que esta travesía seria dura. 

Las nubes nos daban una sensación de frescura ante el fuerte sol que se  mostraba en el cielo azul, al llegar a una de las partes más altas de nuestra travesía viene lo que tanto nos gusta, el tan esperado descenso: las piedras sueltas le ponían el sabor, la inclinación hacia que todos los sentidos se pusieran  en alerta, algunos se  detenían para  recobrar el aliento, otros llenos de adrenalina disfrutaban el nivel de dificultad, entre descensos y ascensos buscando las señales de la ruta y el punto de abastecimiento.

En éste punto, un grupo, los más avanzados pasaron de largo  sin saber la ubicación exacta, por lo que siguieron por carretera,  debido a problemas de organización el abastecimiento no se encontraba a tiempo en el lugar acordado; transcurridos unos minutos más ciclomontañistas fueron llegando, y se evidenciaba que las caídas estaban a la orden del día.

Dos Tremos:  Sergio y Ricardo junto con mas mountain bikers, partieron del abastecimiento hacia la ruta difícil trazada por los organizadores, el resto siguió pedaleando entre el asfalto en busca del siguiente desvió que los llevaría al destino programado, en este ínterin apareció un pickup lleno Moutain bikers los cuales venían de regreso ya que por lo citado anteriormente se fueron de largo y retornaron para hacer el camino más difícil, se trataba de la mayoría de nuestros aventureros Tremos, que no podían dejar de pasar la ocasión, “recordando que con los Tremos no hay colazos suaves”, luego de reabastecernos agua, salimos hacia los duros ascensos que Cobán nos presentaba, el clima se tornaba mas caluroso y el ascenso se hizo casi insoportable, pero con muchos ánimos el grupo llego a tan ansiado puerto. Cansados de tanta piedra, logramos sentarnos bajo la sombra de una casa cuyos lugareños amablemente nos dieron permiso de utilizar,  rehidratándonos y comiendo un poco, entre risas y sudor nos preparamos para  seguir adelante.



El descenso  por la topografía se evidenciaba que no sería fácil, las piedras y el lodo dificultaban el paso, los resbalones de llantas estaban presentes por todos lados y lo escabroso del camino hicieron algunas caídas hasta para los más experimentados, éste fue uno de los más prolongados, entre tanta “zangoloteadera” (con aproximadamente 5kms de recorrido) como lo describe Ricardo nos fuimos reuniendo al llegar a la carretera, por donde continuamos y  que nos llevó hacia siguiente punto rehidratación, contentos de ver comida, (para algunos fue su primer abastecimiento), el grupo prácticamente sin desayuno, levanto los ánimos al ver la comida, algunos daban muestras de cansancio.

El grupo nuevamente se separa a sugerencia de los organizadores; un grupo liderado por Carlos Villaseca sale hacia la carretera para buscar la entrada que lleva al parque, uno pensaría que seria una tramo fácil, sin embargo el intenso calor seguía haciendo de las suyas, con 15 kilómetros de carretera al parque el cual estaba lleno de piedras una calle ancha con ascensos agotadores y descensos rápidos los cuales por el cansancio ya se hacía difícil esquivar las piedras grandes, luego de un buen tramo; caras conocidas salían de otro camino entre un puente que atravesaba uno de los muchos impresionantes ríos que tiene Cobán, totalmente enlodados Ricardo y Sergio se alegraban de saber que ya faltaba poco, la evidencia era clara sus rostros decían que ese camino fue muy complicado; explicándonos que atravesaron potreros, pantanos, selva y un rio que fue aprovechado por algunos" 



Luego de un breve descanso seguimos, poco a poco fuimos llegando al parque, impresionados por los alrededores, nos fuimos reuniendo con pocos minutos de diferencia, narrando nuestras vivencias del dia, riendo, comiendo ya descansando y pasándola bien, estábamos muy felices de haber con concluido la travesía sin embargo habíamos olvidado algo muy importante, por lo que tanto nos gusta decir que estamos locos una aventura más después del trip: con sonido del motor de un viejo jeep subimos en busca de lo que hacía especial el parque, poco a poco fuimos adentrándonos en uno de los terrenos boscosos llenos de altos arboles, se veía el paso de un rio de aguas color turquesa el terreno se volvía complicado solo que en esta ocasión para nuestros pies. La luz se volvía cada vez más escasa y el sol empezaba a esconderse, atravesando unos puentes entre el agitado rio, llegamos a la impresionante catarata, las fotografías no podían hacer falta, impresionante agua blanca cuyo inicio más arriba entre una cueva formada por las montañas, el cenote al que llaman la “casa del dios de la luna” dando por finalizada nuestra aventura y dando gracias a los amigos de Cobán, por permitirnos apreciar sus paisajes y como dicen por ahí, ”ahí la dejamos rodando”.
Pancho 


1 comentario:

Anónimo dijo...

MUY BUENA NARRACION PANCHO!!

JUSTO ME ACORDE DE TODO JAJAJA,,

SOBRE TODO DEL CALOOORRR-
Y DE TANTA PIEDRA QUE PRESENTO ESA TRAVESIA..

SALUDOS Y SABOOORRRR!


TREMO KID
CARLOS FIGUEROA